Lo primero que llama la atención es el paralelo con el versículo anterior, mostrando que la voz de Juan era atendida, considerada y acogida. Con una gran exageración y esperanza se destaca que "todos" realizan la obra de uno solo, con aparente docilidad y coherencia, y que es igualmente efectiva su acción. En este sentido, aunque habría que delimitar bien el significado de este perdón, como luego se hará, en la narración bíblica lo que más destaca y se subraya es la salida: salían de su tierra, incluso de Jerusalén, y salían igualmente del pecado. Es un movimiento de claro abandono que tiene como referencia a Juan y el bautismo en el Jordán. Nadie los saca de allí, sino que son ellos los que salen, los que se mueven. Aunque vayan "hacia él", lo principal sucede "fuera de Juan", todavía en el río Jordán.
καὶ ἐξεπορεύετο πρὸς αὐτὸν
πᾶσα ἡ Ἰουδαία χώρα καὶ οἱ Ἱεροσολυμῖται πάντες,
καὶ ἐβαπτίζοντο ὑπ᾽ αὐτοῦ ἐν τῷ Ἰορδάνῃ ποταμῷ
ἐξομολογούμενοι τὰς ἁμαρτίας αὐτῶν.
Los tres verbos son muy interesantes. El primero requiere de la presencia de Juan, como el segundo. El tercero, sin embargo, responde al "anuncio" del versículo anterior, pero es la verdadera salida que efectúa la persona que lo realiza. Se dice en plural, siendo "todos" el sujeto, con un marcado acento comunitario. Me sigue pareciendo llamativo el contraste y la escena, al imaginarla, genera una idea de pueblo en peregrinación similar a como pudiera darse en el Éxodo de entrada en la tierra y en el Exilio de salida.
Esta confesión (ἐξομολογούμενοι) era pública. No hay que comprenderlo como una conversación privada con Juan, en la que Juan hace de mediador. Es más bien un acto de arrepentimiento personal, que no alcanza de suyo la "conversión", sino que se sitúa en actitud receptiva, de preparación, de disposición. La misma palabra dice que se trata particularmente de entrar en desacuerdo con uno mismo o, mejor dicho, de salir de ese acuerdo, de esa pacífica convivencia con el error y el pecado (ἁμαρτίας), el cual, por cierto, se dice en singular, como no queriendo respetar la diversidad, sometiendo a todos los habitantes de Judea (y Jerusalén, que pertenece a Judea, aunque sea de muchos más que solo los de Judea) a una misma realidad. De hecho, está clara la intención porque, entre otras cosas, la "confesión" es un plural, una voz coral, acogiendo a "todos".
Anotación. Las 11 veces que aparece "salir" (ἐκπορεύομαι) en este Evangelio no tienen un sentido unívoco. En ocasiones se refieren a la gente, a las palabras y lo que hay en el corazón, y otras literalmente "salir" de un lugar. En el caso del joven rico (Mc 10,22) es una especie de abandono, de "dejar".
Anotación. La "confesión" (ἐξομολογοῦμαί) solo aparece aquí en todo el Evangelio de Marcos. Mateo la usa en dos momentos: Mt 3,6, que es el paralelo del bautismo, y en Mt 11,25, que se suele leer como "yo te alabo Padre, Señor del cielo y de la tierra" (ἐξομολογοῦμαί σοι, πάτερ, κύριε τοῦ οὐρανοῦ καὶ τῆς γῆς). En el evangelio de Lucas está en el paralelo de "yo te alabo" (Lc 10,21) y en labios de Judas, en el momento mismo del compromiso con los sumos sacerdotes y oficiales para entregar a Jesús a cambio de dinero (Lc 22,6: καὶ ἐξωμολόγησεν, καὶ ἐζήτει εὐκαιρίαν τοῦ παραδοῦναι αὐτὸν ἄτερ ὄχλου αὐτοῖς.)
10 de febrero de 2022
No hay comentarios:
Publicar un comentario