miércoles, 25 de agosto de 2021

Ay, Ay, Ay, Ay (Mt 23,27)

No es lo mismo buscar lo mejor, que creerse mejores. En un caso tengo claro que yo no puedo ser el bien y, si alguien me pregunta directamente, yo mismo podré acusarme a mí mismo. No necesito a nadie que venga a hablarme de mi miseria. Lo cual, ya pone bastante terreno respecto de la actitud de los llamados "escribas y fariseos", que pensaban que cumplir la Ley es suficiente para vivir el Bien. No hay distancia. No se engañan, salvo en un punto: en creer que son la Plenitud de la Ley, por el hecho de entregar voluntad y vida a un puñado de normas que sustituyen a Dios por un ídolo de papel y letras. 

¿Esto convierte a la Religión en una Ética? Todo lo contrario. La ética, por sí misma, cae en el vacío de una razón endiosada y sin fundamento, sin origen, sin rumbo. 






Mateo (23,27-32):

En aquel tiempo, habló Jesús diciendo: «¡Ay de vosotros, escribas y fariseos hipócritas, que os parecéis a los sepulcros encalados! Por fuera tienen buena apariencia, pero por dentro están llenos de huesos y podredumbre; lo mismo vosotros: por fuera parecéis justos, pero por dentro estáis repletos de hipocresía y crímenes. ¡Ay de vosotros, escribas y fariseos hipócritas, que edificáis sepulcros a los profetas y ornamentáis los mausoleos de los justos, diciendo: "Si hubiéramos vivido en tiempo de nuestros padres, no habríamos sido cómplices suyos en el asesinato de los profetas"! Con esto atestiguáis en contra vuestra, que sois hijos de los que asesinaron a los profetas. ¡Colmad también vosotros la medida de vuestros padres!»

Evangelio de Marcos. Dia 5. (Mc 1,6)

Parece que la ropa y forma de vestir importa. Es carta de presentación en este caso. Lo suficientemente simbólica como para que los que debe...